Advancing Sexual and Reproductive Health and Rights
 

EXECUTIVE SUMMARY

En su propio derecho: Atender las necesidades de salud reproductiva y sexual del hombre de Estados Unidos

Resumen Ejecutivo

La importancia y las repercusiones de la conducta sexual y reproductiva del hombre

Durante los últimos años, se ha acentuado la necesidad de atender la conducta sexual y reproductiva del hombre. Este nuevo enfoque se debe al surgimiento del VIH y al importante papel que desempeña el uso del condón para prevenir las enfermedades transmitidas sexualmente (ETS), a la preocupación acerca del papel que juega el hombre con respecto a los embarazos y nacimientos entre adolescentes, y a que muchos hombres divorciados y no casados no cumplan con sus obligaciones y responsabilidades paternas. El resultado de este enfoque se ha traducido en esfuerzos para lograr que los hombres participen en programas–particularmente aquellos que son parejas de las clientas de programas–dentro del sistema actual de salud reproductiva.

Con todo, las necesidades en materia de salud sexual y reproductiva del hombre en su propio derecho–como individuos y no simplemente como miembros de una pareja–se han sido ignoradas en gran medida. Las comunidades de planificación familiar, salud pública y de investigación anticonceptiva han aprendido a considerar y tratar a las mujeres como individuos y no solamente como esposas y madres. Este es el momento para hacer lo mismo con el hombre: se debe reconocer que su salud reproductiva es, por encima de todo, una cuestión estrechamente vinculada a su bienestar y a su capacidad de mantener relaciones sexuales saludables y satisfactorias.

In Their Own Right: Addressing the Sexual and Reproductive Health Needs of American Men realiza algunos pasos iniciales en este sentido al ofrecer un panorama general sobre las tendencias fundamentales de la vida sexual y reproductiva del hombre y sobre las repercusiones en materia de política y en los programas. Centra su atención en el grupo de hombres de 15-49 años, porque durante este período el hombre cumple las principales etapas de su vida sexual y reproductiva–desde la iniciación de su actividad sexual hasta el matrimonio y la paternidad. Al mismo tiempo, el informe destaca tanto la falta de datos así como los obstáculos que se enfrentan para servir al hombre en una forma eficaz. En este resumen se presentan algunos de los puntos clave identificados en el informe.

Hombres de 15-19 años: Iniciación de las relaciones sexuales

La adolescencia–la etapa de la transición de la niñez a la vida adulta–es, para la mayoría de los jóvenes, un período muy promisorio, una etapa en la cual el hombre procura descubrir y establecer su propia identidad, independiente de su familia. Con mucha frecuencia, el impulso a descubrir su propia identidad lo conduce a explorar relaciones románticas y sexuales. No obstante, hay una gran variación con respecto al momento y el grado de seguridad con el cual un adolescente experimenta la transición a una vida sexual activa.

•Menos de la cuarta parte de los hombres de Estados Unidos ha tenido una experiencia sexual al cumplir los 15 años, aunque nueve de cada 10 ya haya tenido relaciones sexuales antes de cumplir 20 años.

•Los adolescentes pobres y miembros de las minorías inician sus relaciones sexuales un poco antes que los adolescentes blancos de familias más adineradas.

•Un poco más de dos de cada 10 de los adolescentes con experiencia sexual habían tenido solamente una pareja sexual a finales de los años de la adolescencia (edades 18-19), y cerca de tres de cada 10 habían tenido seis parejas o más.

•La actividad sexual durante la adolescencia con frecuencia es esporádica, y muchas relaciones no duran mucho tiempo.

•La mayoría de los hombres usan un condón durante su primera relación sexual, aunque luego el uso de este anticonceptivo decae y los jóvenes recurren a los métodos anticonceptivos femeninos.

•Muy pocos adolescentes varones están casados y solamente el 3% ya son padres. Los varones adolescentes son responsables por sólo el 7% de todos los nacimientos que ocurren anualmente en el país.

•Seis de cada 10 embarazos causados por un padre adolescente culminan en un nacimiento; cuatro de cada 10 concluyen en un aborto inducido. El 13% de los abortos inducidos que se realizan anualmente corresponden a embarazos causados por adolescentes varones.

Hombres de 20-29 años: Estableciéndose en la sociedad

Muchos hombres se establecen como individuos independientes en la sociedad durante el período de 20 a 29 años. Con frecuencia, a esa altura ya han completado sus estudios, han comenzado a trabajar a tiempo completo y han formado sus propios hogares, con frecuencia en el contexto de un matrimonio o en una relación de cohabitación. Sin embargo, muchos aún no han asumido la responsabilidad de mantener sus propias familias.

•El 27% de los hombres de 20-24 años ya se encuentran viviendo en unión; no obstante, esta proporción se duplica cuando se trata de los hombres de 25-29 años.

•Los hombres de raza negra son mucho menos proclives que los blancos o los hispanos a casarse durante el período de 20 a 29 años, y el hombre negro pobre presenta la mitad de probabilidades de hacerlo que el hombre negro más adinerado.

•El uso del condón es más común entre los hombres que no están en unión que entre aquellos que cohabitan o están casados. Por lo tanto, no llama la atención que los hombres de 20-24 años de edad sean más proclives a usar el condón que aquellos que tienen 25-29 años.

•La cuarta parte de los hombres ya han sido padres a los 25 años, y la mitad lo han hecho a los 30. Los hombres que pertenecen a las minorías y aquellos de ingresos más bajos y de menor nivel educativo son los más proclives a convertirse en padres durante el período de los 20-29 años de edad.

•Los hombres de 20-29 años son responsables por la mitad de los nacimientos y la mitad de los abortos inducidos que ocurren anualmente en los Estados Unidos.

•Aproximadamente ocho de cada 10 nacimientos de padres de 20-24 años, y la mitad de los nacimientos de los hombres de 25-29 años, no ocurren dentro del contexto del matrimonio.

Hombres de 30-49 años: Formación de familias

La mayoría de los hombres de 30-49 años están casados y tienen hijos. No obstante, debido a separaciones, divorcios, nacimientos fuera del matrimonio, y al hecho de que algunos hijos ya han comenzado a vivir fuera del hogar, algunos hombres que han tenido hijos no viven con ellos.

•Siete de cada 10 hombres de 30-39 años, y ocho de cada 10 de aquellos de 40-49 años, están casados o viven con una mujer.

•Entre los hombres que tienen 30-49 años, los pobres son los menos proclives a estar casados y presentan la mayor tendencia a estar separados o divorciados.

•Durante el período de 30 a 49 años, el hombre disminuye el uso del condón para fines anticonceptivos, y aumenta su uso de las esterilizaciones femenina o masculina.

•A los 49 años, el hombre promedio ha tenido aproximadamente dos hijos. Además, muchos hombres son padres de hijastros, hijos adoptivos o entenados.

•Los hombres de 30-49 años de edad son responsables por el 44% de los nacimientos y por el 34% de los abortos realizados anualmente. Es muy pequeño el número de hombres que son padres después de cumplir los 49 años de edad.

•El 11% de los hombres de 30-39 años tienen hijos biológicos pero no viven con ellos.

Enfermedades transmitidas sexualmente (ETS) y uso del condón

Son enormes y continúan aumentando los costos económicos, personales y de la sociedad que representan las ETS. La propagación de estas enfermedades se determina, en parte, por el nivel de infección que existe dentro de una comunidad, la capacidad de los individuos infectados de obtener tratamiento y las tendencias prevalecientes de la conducta sexual.

•Ocho de cada 10 adultos que viven con SIDA en los Estados Unidos son varones. Más de uno de cada 10 hombres que fueron diagnosticados con SIDA en 1999 estuvieron expuestos al VIH vía la actividad heterosexual.

•Los casos registrados de clamidia y gonorrea llegan a un nivel de 500-600 por cada 100.000 hombres de 20-24 años, niveles muy superiores a los entre los hombres de 30 o más años de edad.

•En comparación con los hombres blancos e hispanos, el hombre negro presenta el doble de probabilidades de infección con el virus de herpes, y se supone que su probabilidad de contraer una ETS bacteriana sea varias veces superior.

•Nueve de cada 10 hombres han oído hablar del VIH, el SIDA, la gonorrea y la sífilis, aunque una proporción mucho menor conoce el tema de condilomas y sabe que la clamidia puede infectar al hombre. Es muy escaso el nivel de conocimiento del hombre acerca de las medidas efectivas que se pueden adoptar para prevenir las ETS.

•La mitad de los hombres que usan el condón lo hacen con fines de control de la natalidad, y no para protegerse de las ETS.

Información sobre salud sexual y reproductiva y servicios para el hombre

Desde la adolescencia en adelante, la mayoría de los hombres necesitan tener acceso a información y servicios de consejería sobre asuntos de salud sexual y reproductiva y precisan recurrir a una fuente confiable para obtener educación y atención médica en esta materia.

•No existe una definición de acuerdo común acerca de la atención en materia de salud sexual y reproductiva para el hombre, y hay varios obstáculos que impiden la prestación de este servicio.

•Entre los obstáculos se incluyen la tendencia de muchos hombres a no someterse a exámenes de rutina con regularidad; el hecho de que el seguro de salud muchas veces no cubre los servicios que el hombre necesita; y el elevado porcentaje de hombres–en particular, los hombres pobres–que no tienen seguro de salud en absoluto.

•Pocos profesionales de salud están capacitados específicamente para ofrecer servicios y educación en materia de salud sexual y reproductiva.

•Cuanto más edad tiene el hombre, mayor es la probabilidad de que necesite servicios médicos y de salud sexual y reproductiva más que simplemente servicios de información.

•En todas las edades, los hombres sexualmente activos, en particular aquellos que no usan el condón y que tienen parejas múltiples, deben someterse a exámenes regulares de ETS.

Resumiendo

Es esencial reconocer que el hombre de los Estados Unidos necesita atención en materia de salud sexual y reproductiva, y que se debe incrementar su acceso a los servicios que abordan estas necesidades, incluidas las actividades de consejería y de servicios educativos y médicos. Un movimiento hacia un enfoque más holístico y amplio con respecto a la atención en materia de salud sexual y reproductiva del hombre debe hacer lo siguiente: mejorar el bienestar del hombre, equiparlo para que adopte decisiones responsables, resultar en niveles más bajos de casos de ETS y de embarazos no deseados, y formar hombres que sean mejores padres. En consecuencia, lo que se ve cada vez con mayor claridad como una cuestión que beneficia al hombre en su propio derecho, deberá convertirse en algo igualmente bueno para la mujer–para el beneficio del hombre y de la mujer como individuos, y para el beneficio de las parejas, las familias y la sociedad en general.

El informe completo, en inglés, de unas 88 páginas está a la venta por US $20.00 (más costos de envío). Si desea mayor información, o para proceder con su pedido, sírvase comunicarse con nosotros por teléfono (800-355-0244, ó 212-249-1111) o por correo tradicional (The Alan Guttmacher Institute, 120 Wall Street, NY, NY, 10005). También puede hacer su pedido a través de nuestro sitio de Internet (seguridad garantizada). Haga clic en la palabra "buy".

En el año próximo, esperamos poder ofrecerle otro informe sobre las necesidades de salud sexual y reproductiva de los hombres a nivel mundial. Para mantenerse informado acerca de estas y otras futuras publicaciones, visite nuestro sitio de Internet, y entre su dirección de correo electrónico en la sección "e-list". Le mantendremos informado por medio de correo electrónico de 2 a 4 veces al mes.