El estudio Haciendo Cuentas examina la necesidad, el impacto y el costo de invertir ampliamente en servicios de salud sexual y reproductiva. En conjunto, estos servicios permiten que las personas puedan decidir si quieren tener hijos y cuándo tenerlos, gozar de embarazos y partos seguros, tener bebés sanos, y una vida sexual segura y satisfactoria. Esta hoja informativa presenta datos sobre servicios anticonceptivos, atención materna y del recién nacido, y servicios de aborto para mujeres adolescentes en edades de 15 a 19 años en 132 países de ingreso bajo y mediano (PIBM; ver mapa) en 2019.

Necesidad insatisfecha de servicios en los PIBM

  • De los 32 millones de mujeres adolescentes en los PIBM que desean evitar un embarazo, 14 millones tienen una necesidad insatisfecha de anticoncepción moderna, esto es, desean evitar un embarazo, pero no están usando un método moderno.
  • Entre las mujeres que desean evitar un embarazo en los PIBM, la necesidad insatisfecha es mucho más alta en las adolescentes que en el total de mujeres en edades de 15 a 49 años (43% vs. 24%).
  • Ochenta y cinco por ciento de las mujeres adolescentes en los PIBM con una necesidad insatisfecha de anticoncepción moderna no están usando ningún método anticonceptivo, mientras que el resto (15%) depende de métodos tradicionales, como el retiro.
  • Cada año, las adolescentes tienen 21 millones de embarazos, 50% de los cuales (alrededor de 10 millones) son no planeados.
  • Unos 5.7 millones de embarazos adolescentes terminan en abortos, la mayoría de los cuales ocurren en condiciones inseguras.
  • Doce millones de adolescentes dan a luz cada año. De estas, 5.2 millones reciben menos de cuatro visitas prenatales y 3.9 millones no dan a luz a sus bebés en un centro de salud.

Costo de satisfacer todas las necesidades de servicios

  • Un paquete de servicios de salud sexual y reproductiva que satisficiera las necesidades de anticoncepción moderna, de atención materna y del recién nacido, y de servicios de aborto para todas las mujeres adolescentes costaría solamente $1 (dólar estadounidense) per cápita por año en los PIBM. Esto representa un extra de $0.59 per cápita en relación a los costos actuales.
  • Cada dólar gastado en servicios anticonceptivos para adolescentes por encima del nivel actual ahorraría $3.70 del costo de servicios de atención materna, del recién nacido y de aborto.
  • La expansión de los servicios anticonceptivos ayuda a compensar el costo de mejorar los servicios relacionados con el embarazo y la atención del recién nacido al reducir los embarazos no planeados.

Impactos de expandir y mejorar los servicios

  • Si todas las mujeres adolescentes en los PIBM que desean evitar un embarazo usaran anticonceptivos modernos y si todas las adolescentes embarazadas y sus recién nacidos recibieran servicios que cumplieran con los estándares internacionales recomendados, los impactos serían extraordinarios:
    • Los embarazos no planeados disminuirían en 60%, lo que conduciría a menos abortos inseguros
    • Los nacimientos no planeados disminuirían en 63%
    • Las muertes maternas disminuirían en 63%
  • Las inversiones en salud pueden transformar las vidas de las mujeres adolescentes al mejorar sus resultados en materia educativa y de empleo.

Invertir para el futuro

  • Las inversiones para satisfacer tanto las necesidades que tienen las mujeres adolescentes de anticonceptivos modernos como de servicios relacionados con el embarazo y la atención del recién nacido tendrían un mayor impacto que aquellas centradas en cualquiera de los dos tipos de servicio por separado; además, estas inversiones proporcionan a los gobiernos nacionales y locales, el sector privado y los socios del desarrollo internacional resultados favorables en lo que concierne la relación costo-beneficio.
  • Las acciones efectivas para mejorar la salud sexual y reproductiva de las personas adolescentes adoptan un enfoque multifacético y proporcionan a la gente joven acceso a servicios no discriminatorios, médicamente precisos y apropiados en cuanto al desarrollo, la cultura y la edad.
  • La provisión plena de servicios de alta calidad, libres de estigma y discriminación, permitiría que las personas adolescentes superaran las barreras comunes para usar y ejercer sus derechos sexuales y reproductivos.