Pages 183 - 191

The Incidence of Induced Abortion in Uganda

Contexto

Si bien la ley de Uganda permite el aborto inducido únicamente para salvar la vida de la mujer, muchas mujeres obtienen este procedimiento, con frecuencia en condiciones no higiénicas. Estudios realizados en pequeña escala sugieren que el aborto realizado en condiciones de riesgo es un importante problema de salud en Uganda, aunque no se dispone de estudios nacionales cuantitativos sobre el aborto.

Métodos

En 2003 se llevaron a cabo una encuesta representativa a nivel nacional de 313 instalaciones de atención de la salud donde se tratan mujeres con complicaciones a raíz de un aborto y una encuesta de 53 profesionales que tienen conocimiento acerca de las condiciones en que se realizan los abortos en Uganda. Se aplicaron técnicas indirectas de estimación para calcular el número de abortos inducidos realizados cada año. Las tasas de abortos, las razones de abortos y las tasas de embarazos no planeados fueron calculadas a nivel nacional y para cada una de las cuatro regiones principales del país.

Resultados

En Uganda, cada año se realizan unos 297.000 abortos inducidos y se trata a aproximadamente 85.000 mujeres por complicaciones relacionadas a este procedimiento. Los abortos presentan una tasa de 54 por cada 1.000 mujeres de 15–49 años y uno de cada cinco embarazos termina en un aborto. La tasa de abortos es más elevada que el promedio en la región central, la región más desarrollada económicamente y donde se encuentra la mayor concentración urbana (62 por cada 1.000 mujeres). También es muy elevada en la región del norte (70 por 1.000). A nivel nacional, aproximadamente la mitad de los embarazos no son planeados; el 51% de las mujeres casadas de 15–49 años y el 12% de las mujeres no casadas del mismo grupo de edad tienen una necesidad insatisfecha de un método anticonceptivo eficaz.

Conclusiones

El aborto realizado en condiciones de riesgo constituye una pesada carga sobre las mujeres de Uganda. Es necesario ofrecer un mayor acceso a los servicios de anticonceptivos para todas las mujeres con el fin de reducir los embarazos no planeados y los abortos realizados en condiciones de riesgo.

Authors' Affiliations

Susheela Singh is vice president for research, the Guttmacher Institute, New York; Elena Prada is an independent consultant based in Bogotá, Colombia; Florence Mirembe and Charles Kiggundu are professors, Department of Obstetrics and Gynecology, Faculty of Medicine, Makerere University, Kampala, Uganda.

Acknowledgment

This research was supported by the Netherlands Ministry for Development Cooperation, the World Bank and the United Kingdom's Department for International Development. The authors thank Rose Nalwadda, independent consultant, for conducting the Health Professionals Survey; the fieldwork team of regional coordinators and interviewers for carrying out the Health Facilities Survey; and the National Council of Science and Technology, Kampala, Uganda, for permission to implement the project. They also thank Emily Stone, Lindsay Dauphinee, Caroline Sten and Humera Ahmed for research support, and Beth Fredrick, Akinrinola Bankole and Deirdre Wulf for their insightful comments on early drafts of this article. The findings and conclusions expressed are entirely those of the authors.

Disclaimer
The views expressed in this publication do not necessarily reflect those of the Guttmacher Institute.

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