Pages 136 - 145

Induced Abortion and Unintended Pregnancy in Guatemala

Contexto

Si bien la ley guatemalteca sólo permite la práctica del aborto inducido para salvar la vida de la mujer, muchas mujeres con embarazos no planeados se someten a abortos, con frecuencia en condiciones de riesgo. Aunque no existen datos a nivel nacional sobre la incidencia de este procedimiento, estudios recientes indican que los abortos practicados en condiciones de riesgo son un factor clave que contribuye a la morbilidad y mortalidad materna en ese país.

Métodos

En 2003 se realizaron encuestas en todos los hospitales que tratan mujeres con complicaciones postaborto y a 74 profesionales que tienen conocimientos acerca de las condiciones en que se practican los abortos en Guatemala. Se utilizaron técnicas indirectas de estimación para calcular el número de abortos inducidos realizados anualmente. Se calcularon las tasas y razones de abortos, y el nivel de embarazos no planeados correspondientes a todo el país y a cada una de sus ocho regiones.

Resultados

En Guatemala, se realizan casi 65.000 abortos inducidos por año y aproximadamente 21.600 mujeres son hospitalizadas para tratamiento de complicaciones postaborto. Se realizan 24 abortos por cada 1.000 mujeres de 15–49 años de edad, y ocurre un aborto por cada seis nacimientos. La tasa de abortos es más elevada que el promedio en la región Sur-Occidente (una región relativamente menos desarrollada, cuya población es en su mayoría indígena) y en la región Metropolitana (la región más urbanizada, con una población en su mayoría no indígena) (29–30 por cada 1.000 mujeres). Más de la cuarta parte de todos los nacimientos no son planeados; al combinar los nacimientos no planeados con los abortos inducidos se concluye que aproximadamente el 32% de los embarazos en Guatemala no son planeados, y la tasa de embarazos no planeados es de 66 por cada 1.000 mujeres.

Conclusiones

El aborto practicado en condiciones de riesgo tiene un impacto significativo en la salud de la mujer en Guatemala. Es necesario contar con programas gubernamentales integrales, los cuales prestan particular atención en las diferencias regionales, para abordar el embarazo no planeado y el aborto en condiciones de riesgo.

Authors' Affiliations

Susheela Singh is vice president for research, Guttmacher Institute, New York; Elena Prada is an independent consultant, based in Bogotá, Colombia; Edgar Kestler is director, Epidemiological Research Center in Sexual and Reproductive Health (CIESAR), Guatemala City, Guatemala.

Acknowledgment

This research was supported by the Netherlands Ministry for Development Cooperation, the World Bank and the United Kingdom's Department for International Development. The authors thank the fieldwork team of three regional coordinators and 12 interviewers for their invaluable contribution in carrying out the surveys. They also thank Emily Stone, Lindsay Dauphinee and Caroline Sten for research support, and Akinrinola Bankole and Lisa Remez for their insightful comments on earlier versions of this article. The findings and conclusions expressed are entirely those of the authors.

Disclaimer
The views expressed in this publication do not necessarily reflect those of the Guttmacher Institute.

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