Esta hoja informativa presenta nueva evidencia sobre la necesidad de fortalecer la educación en sexualidad (ES) en Guatemala, a partir de un estudio realizado en los departamentos de Guatemala, Huehuetenango y Chiquimula en 2015. Los datos fueron recolectados en 80 escuelas del ciclo básico (secundarias) mediante entrevistas a 188 profesores, 80 directores y 3.004 estudiantes del tercer grado básico (14–17 años), así como a informantes clave involucrados en políticas educativas y en el desarrollo e implementación de programas.

Necesidad de educación integral en sexualidad

  • La educación integral en sexualidad (EIS) es necesaria para asegurar el sano desarrollo sexual y reproductivo de los adolescentes, y promover los conocimientos, actitudes, valores y habilidades prácticas que les permitan desarrollar opiniones informadas acerca de su sexualidad.
  • Según normas internacionales, la EIS debe proporcionar información exacta en una variedad de temas adecuados a la edad de los estudiantes, cubriendo las categorías de fisiología sexual y reproductiva, prevención del VIH/ITS, anticoncepción y embarazo no planeado, valores y habilidades interpersonales, y género y derechos sexuales y reproductivos.1,2
  • Los programas de EIS que se enfocan en los derechos humanos, equidad de género y empoderamiento —y que fomentan la participación de los estudiantes— han mostrado mejoras en el conocimiento y autoconfianza, cambio positivo de actitudes y normas de género, fortalecimiento de la toma de decisiones y las habilidades de comunicación, y un mayor uso de anticonceptivos en adolescentes sexualmente activos.2,3
  • Según datos de una encuesta nacional en 2014–2015, el 31% de mujeres y 37% de hombres de 15–19 años ya habían tenido relaciones sexuales.4

Ambiente de las políticas y programas de EIS

  • Guatemala tiene un marco legal y político que garantiza la EIS enfocada en género y basada en derechos humanos. Como parte de la Declaración Ministerial “Prevenir con Educación” de Latinoamérica y el Caribe de 2008, el país se comprometió a impartir EIS en las escuelas de los niveles primarios y secundarios.5
  • A pesar de estos compromisos y del desarrollo de un currículo integral basado en derechos, los programas de formación docente y su aplicación en el aula no se han sostenido debido a falta de voluntad política y presupuesto.
  • El Currículo Nacional Base incluye algunos temas de educación en sexualidad (ES), pero el énfasis es un enfoque biológico, sin cobertura integral de derechos o género. Los programas de EIS en escuelas, hasta ahora, han estado limitados a programas piloto implementados principalmente en los departamentos más pobres del país.

Aprobación de la ES

  • Casi la totalidad de estudiantes, maestros y directores encuestados considera que la EIS se debe impartir en las escuelas. La gran mayoría (89%) de los estudiantes que informan haber recibido ES la considera útil o muy útil en sus vidas personales.
  • Sin embargo, la ES con frecuencia se inicia de manera tardía: 40% de los estudiantes la recibieron por primera vez en el ciclo básico (escuela secundaria).

Contenido del currículo y métodos de enseñanza

  • Según los maestros, el 76% de las escuelas cubre cada uno de los 18 temas identificados por los investigadores como parte de un currículo integral. Sin embargo, menos del 7% de los estudiantes reporta haber aprendido sobre todos los temas.
  • Los estudiantes aseguran que se da más énfasis en fisiología reproductiva que en derechos sexuales y reproductivos, género, valores y habilidades para la prevención de embarazos (Gráfico).
  • Mientras que la mayoría de maestros reconoce que los adolescentes tienen derecho a información amplia, 41% de ellos reporta enseñar que tener relaciones sexuales es peligroso; y más de la mitad asegura enseñar que las relaciones se deben evitar antes del matrimonio.
  • Siete de cada diez maestros enfatiza que la abstinencia es el mejor o único método para prevenir ITS y embarazos.
  • La ES se enseña principalmente a través de charlas; y, aunque muchos estudiantes expresan preferir los métodos participativos, creativos e interactivos, estos se usan con menor frecuencia.
 

Capacitación y apoyo para los maestros

  • Según los maestros, las principales barreras para enseñar ES son la falta de materiales de enseñanza, tiempo y capacitación.
  • Solo uno de cada dos maestros reporta haber recibido capacitación previa en ES, y 55% no había recibido ninguna capacitación en servicio en los tres años previos a la encuesta. Solo la mitad de maestros percibe que su capacitación en ES fue adecuada y 59% solicita más capacitación.
  • Entre los maestros capacitados, solo una cuarta parte recibió capacitación sobre todos los temas que constituyen un currículo integral de ES.
  • Aunque el gobierno y han desarrollado materiales para la enseñanza de EIS en Guatemala, éstos no han sido ampliamente distribuidos. Menos de la mitad de los maestros ha tenido acceso a lecciones u otros materiales de enseñanza. Tres cuartas partes de los maestros han elaborado sus propios materiales.

Ambiente en el aula

  • No todas las escuelas del estudio tienen políticas para asegurar un ambiente escolar que ofrezca seguridad y apoyo; y 81% de los estudiantes siente inseguridad para expresarse en la escuela; 57%, temor a ser víctima de burlas; y 19%, temor a daño físico.
  • Muchos estudiantes que han deseado formular preguntas en clases de ES no lo hicieron por vergüenza (62%), o por temor a que otras personas se burlaran de ellos (24%).
  • Más de tres cuartos de maestros tienen actitudes negativas respecto a la homosexualidad y a las relaciones sexuales premaritales; y la mitad piensa que dar acceso a métodos anticonceptivos a los adolescentes promueve que tengan relaciones sexuales —una creencia común no basada en los hechos.

Recomendaciones

  • Mejorar la EIS en Guatemala requiere la efectiva implementación del marco legal para su realización en las escuelas. Se tiene que cumplir la obligación de enseñar la EIS en la escuela primaria y el ciclo básico, con un presupuesto suficiente de por ley para su implementación, y mecanismos de monitoreo y evaluación.
  • El currículo debe ser más integral y los métodos de enseñanza se deben diversificar—con menos énfasis en mensajes basados en el miedo y preceptos morales; y más énfasis en la promoción de habilidades prácticas, por ejemplo en métodos anticonceptivos y habilidades de negociación, basadas en la ética de los derechos humanos.
  • Se debe priorizar la capacitación de maestros, incluida la capacitación en servicio para actualizar sus habilidades y técnicas, con el fin de que tengan la información, apoyo y recursos necesarios para enseñar temas sensibles con confianza y eficacia.