La ley de aborto de Colombia es moderadamente restrictiva permitiendo el aborto para salvar la vida de la mujer, proteger su salud mental o física, y en casos de violación, incesto o malformación fatal del feto. Tales restricciones no eliminan los abortos, pero sí conducen a que algunas mujeres los busquen de forma informal. El misoprostol (usado sin mifepristona) es el método más común de aborto con medicamentos clandestino empleado en Colombia. Esta hoja informativa presenta los hallazgos de dos estudios recientes sobre la forma en que las mujeres colombianas adquieren y usan este medicamento.

Fuentes de datos

Estudio con clientas incógnitas: estudio cuantitativo realizado en 2017, basado en 558 interacciones entre vendedores de medicamentos y mujeres que se hacían pasar por clientas que buscaban misoprostol sin fórmula médica en farmacias independientes ubicadas en las áreas metropolitanas de Bogotá y en tres ciudades del Eje Cafetero (Manizales, Caldas; Armenia, Quindío; y Pereira, Risaralda)

Estudio de mujeres que buscaron atención médica después de intentar un aborto con misoprostol: estudio cualitativo realizado en 2018, basado en entrevistas en profundidad en dos clínicas (una en Bogotá y otra en el Eje Cafetero) con 47 mujeres que habían intentado inducir un aborto con misoprostol obtenido informalmente (vendedor en línea, farmacia sin fórmula médica o vendedor ambulante)

Experiencias de clientas incógnitas al intentar comprar misoprostol

  • Aproximadamente la mitad de los vendedores de farmacia que fueron visitados por clientas incógnitas proporcionaron información sobre el misoprostol, pero no ofrecieron vender el medicamento en sí. Una sexta parte ofreció la compra del medicamento sin exigir fórmula médica y proporcionó algunas instrucciones sobre cómo usarlo.
  • Aproximadamente cuatro de cada 10 vendedores remitieron a las clientas incógnitas a instituciones de salud que ofrecen interrupciones voluntarias del embarazo.
  • Solo dos quintas partes de los vendedores que proporcionaron instrucciones también informaron sobre la dosis recomendada* y un número menor proporcionó información de la administración adecuada del medicamento.
  • Muy pocos vendedores proporcionaron a las clientas incógnitas información sobre los efectos físicos esperados del misoprostol —sangrado, cólicos, diarrea y fiebre/escalofríos— o cómo reconocer las complicaciones que requieren atención. Solo el 10% de los vendedores mencionaron espontáneamente el efecto físico más frecuente del medicamento (sangrado prolongado), y solo otro 35% lo mencionó después de que la clienta preguntara si sangraría.

Experiencias de mujeres que buscaron atención después de usar misoprostol

  • Las mujeres que buscaron atención médica en una clínica después de intentar un aborto con el misoprostol obtenido informalmente reportaron que les habían vendido entre tres y 24 píldoras de 200 mcg; la mayoría recibió de cuatro a seis.
  • Estas mujeres informaron tener entre dos y 13 semanas de embarazo cuando usaron el misoprostol; la mayoría creía tener entre cuatro y ocho semanas de embarazo.
  • Independientemente del vendedor al que compraron el medicamento, la mayoría de las entrevistadas en la clínica informaron que solo habían recibido parte de la información que es considerada esencial por la Organización Mundial de la Salud. En la minoría de los casos, las mujeres recibieron información completa sobre los principales efectos físicos esperados del misoprostol y un número todavía menor recibió información sobre las complicaciones que podrían requerir atención médica.
  • Un mayor número de las mujeres entrevistadas que habían comprado el misoprostol en línea recibieron la dosis recomendada, instrucciones sobre cómo usarlo e información sobre qué esperar, comparadas con aquellas que compraron el medicamento de otra manera.
  • La mitad de las entrevistadas que habían comprado misoprostol en una farmacia recibieron también inyecciones innecesarias y dolorosas.
  • Entre las mujeres entrevistadas en la clínica, una quinta parte (nueve mujeres) había autoinducido con éxito su aborto, mientras que las demás encuestadas nunca comenzaron a sangrar, o llegaron a la clínica con un aborto incompleto o con un aborto en proceso.
  • No poder completar los abortos con misoprostol podría haber sido causado por dosis y vías de administración inferiores a las óptimas, o por tabletas de misoprostol falsas o vencidas.

Recomendaciones

El misoprostol distribuido por canales informales ha aumentado la seguridad del aborto y es una alternativa a los métodos de aborto inseguros. Las siguientes recomendaciones están dirigidas a mejorar las prácticas de la venta informal de misoprostol en Colombia, así como a mejorar las experiencias de las mujeres que buscan abortos con misoprostol de cualquier fuente.

  • Se necesita con urgencia mejorar el acceso al aborto seguro en toda la extensión de la ley, de modo que las mujeres estén menos inclinadas a buscar abortos de proveedores no calificados y reciban servicios, información y orientación acorde con sus necesidades.
  • Es necesario difundir ampliamente la información sobre las causales para un aborto legal. Esto podría aumentar la proporción de mujeres que acudan directamente al sector de la salud, y la proporción de vendedores en farmacias que refieren a las mujeres a una clínica.
  • Se podría mejorar la experiencia de las mujeres con el uso de misoprostol mediante la amplia difusión de información sobre ello (cómo usarlo, qué esperar después de tomarlo y cómo identificar las complicaciones).
  • Se requiere un control de calidad adecuado para garantizar la integridad de los componentes activos en las píldoras de misoprostol.
  • Se puede incluir pruebas de embarazo en las ventas de misoprostol, lo que permitiría a las mujeres verificar su estado de embarazo después de tomar el medicamento, evitando visitas y costos innecesarios.