En 2016, se estima que unas 545 millones de personas adolescentes muy jóvenes, en edades de 10–14 años, estaban viviendo en las regiones en desarrollo. La adolescencia temprana es un período de cambios físicos, sociales, emocionales y cognitivos, incluido el comienzo de la pubertad y, para algunos, el inicio de la actividad sexual. Es, por lo tanto, un momento crucial para establecer los cimientos para una vida sexual y reproductiva sana y satisfactoria.

Un nuevo informe publicado por el Guttmacher Institute examina y contribuye a la evidencia existente sobre las necesidades de salud sexual y reproductiva (SSR) de las y los adolescentes muy jóvenes en los países en desarrollo. A partir de encuestas nacionales realizadas en más de 100 países en desarrollo, el informe incluye un nuevo análisis de los datos sobre el debut sexual, el matrimonio y la maternidad antes de los 15 años de edad. A partir de estos datos y de la bibliografía publicada, el informe describe formas de impulsar los esfuerzos para responder a las necesidades de SSR de las y los adolescentes jóvenes.

La mayoría de las personas adolescentes muy jóvenes en los países en desarrollo reportan nunca haber tenido relaciones sexuales, aunque algunas han comenzado a participar en otras actividades íntimas, como besos, abrazos y caricias. Algunas personas adolescentes en este grupo de edad sí tienen relaciones sexuales con penetración. Se estima que en 2016, en las regiones en desarrollo, las niñas adolescentes muy jóvenes tuvieron unos 777,000 nacimientos. Si bien esto deja en claro que las y los adolescentes muy jóvenes necesitan tener acceso a los servicios de SSR, incluida la anticoncepción, no hay evidencia disponible sobre el grado en que dicho acceso existe. No obstante, la evidencia sobre las barreras estructurales, culturales y legales al acceso que enfrentan las personas adolescentes de mayor edad en los países en desarrollo sugiere la posibilidad de que las y los adolescentes más jóvenes tengan serias dificultades para obtener atención en materia de SSR.

“Además del acceso a servicios de salud, las personas adolescentes muy jóvenes necesitan información sobre temas básicos de salud sexual y reproductiva para que puedan protegerse y tomar decisiones informadas y saludables”, afirma Vanessa Woog, investigadora del Guttmacher Institute y principal autora del informe. “Es esencial crear entornos, tanto en escuelas como en comunidades, que apoyen la educación de las y los adolescentes jóvenes relacionada a temas de salud sexual y reproductiva”.

La escuela primaria puede ser un ambiente particularmente valioso para proveer educación integral en sexualidad (EIS) a adolescentes muy jóvenes: en la mayoría de los países en desarrollo, más del 80% de las y los jóvenes de 10–14 años de edad están en la escuela. Aunque muchos países en desarrollo tienen políticas nacionales y currículos establecidos que apoyan la enseñanza de la EIS en las escuelas, hay poca evidencia sobre cómo dichos currículos se aplican, si de hecho se aplican y qué información realmente llega a las y los estudiantes.

Ciertos desequilibrios de poder y normas inequitativas de género ponen en riesgo la SSR de las y los adolescentes muy jóvenes. El informe encontró que para muchas personas adolescentes muy jóvenes en los países en desarrollo, la primera relación sexual ocurre como resultado de coerción o violencia, en lugar de ser una decisión propia. Además, el matrimonio infantil continúa ocurriendo en el contexto de muchas culturas y religiones en el mundo, y afecta una proporción significativa de niñas adolescentes muy jóvenes. El Fondo de Población de las Naciones Unidas estima que, entre 2011 y 2020 en los países en desarrollo, 50 millones de niñas corren el riesgo de estar casadas a los 15 años de edad.

“Prevenir la violencia sexual es crucial para proteger la salud sexual y reproductiva de las y los adolescentes muy jóvenes así como su bienestar a largo plazo”, afirma Anna Kågesten, consultora independiente y coautora del informe. “La prevalencia de la violencia sexual en las vidas de las personas adolescentes jóvenes señala la urgente necesidad de ampliar los programas que abordan las causas de raíz de la violencia basada en género, incluyendo aquellos que promueven las normas de género equitativas”.

Las investigadoras instan a los planificadores de programas y a los encargados de formular políticas en las regiones en desarrollo a priorizar las intervenciones basadas en evidencia que se han demostrado eficaces para responder a las necesidades de SSR de las y los adolescentes muy jóvenes. El estudio sugiere áreas de focalización que incluyen aumentar la disponibilidad de servicios de SSR amigables para la juventud entre las personas adolescentes; mantener a las y los adolescentes muy jóvenes —especialmente a las niñas— en la escuela; implementar políticas y currículos nacionales de EIS; y abordar las causas estructurales y sociales de la violencia basada en género y del matrimonio infantil. Las autoras también destacan la apremiante necesidad de contar con más datos específicamente sobre la salud sexual y reproductiva de adolescentes de 10–14 años de edad. También se necesitan más datos sobre las experiencias y necesidades de los hombres adolescentes jóvenes y de quienes pertenecen a los grupos más vulnerables de adolescentes muy jóvenes con el fin de sustentar programas y políticas dirigidas a responder, de manera efectiva, a las necesidades de SSR de toda persona adolescente muy joven.

Este informe ha sido posible gracias a UK Aid, proveniente del Gobierno del Reino Unido y a una subvención de Children’s Investment Fund Foundation. Las opiniones expresadas son de las autoras y no reflejan necesariamente las posiciones y políticas del Gobierno del Reino Unido ni de Children’s Investment Fund Foundation.

 

Para mayor información consulte el informe completo:

The Sexual and Reproductive Health Needs of Very Young Adolescents Aged 10–14 in Developing Countries: What Does the Evidence Show? por Vanessa Woog y Anna Kågesten

Este comunicado también está disponible en inglés y francés.