Estas estimaciones son los datos más actualizados disponibles para adolescentes y provienen del informe Haciendo Cuentas: Adolescentes 2016. Sin embargo, no son directamente comparables con los datos de Haciendo Cuentas 2017, que se basa en datos de encuestas más actualizadas y en estimaciones de embarazos no planeados, abortos y costos. Las estimaciones actualizadas para adolescentes estarán disponibles próximamente.

Por qué es crucial retrasar el embarazo

  • Prevenir el embarazo no planeado es esencial para mejorar la salud sexual y reproductiva de las adolescentes, así como su bienestar social y económico.
  • En las regiones en desarrollo, las complicaciones del embarazo y el parto están entre las principales causas de muerte en mujeres de 15 a 19 años de edad, y los bebés que nacen de madres adolescentes enfrentan mayores riesgos de salud que los que nacen de madres mayores.
  • La maternidad adolescente se asocia con un menor logro educativo por parte de las madres y puede perpetuar el ciclo de pobreza de una generación a la siguiente.
  • En las regiones en desarrollo, cerca de la mitad de los embarazos en adolescentes de 15 a 19 años no son planeados, y más de la mitad de ellos terminan en abortos inducidos. La mayoría de esos abortos ocurren en países en donde el procedimiento a menudo es inseguro.

Necesidades de anticoncepción de las adolescentes

  • Entre los 252 millones de mujeres en edades de 15 a 19 años en las regiones en desarrollo, el 15% (38 millones) necesita anticoncepción porque son mujeres casadas, o solteras y sexualmente activas, y no desean tener un hijo en al menos dos años.
  • De estos 38 millones de adolescentes, el 40% (15 millones) está usando métodos anticonceptivos modernos. Los métodos más comunes son los condones masculinos y la píldora, seguidos por los inyectables.
  • El otro 60% (23 millones) no está usando un método moderno; estas mujeres adolescentes tienen una necesidad insatisfecha de anticoncepción moderna. Entre estas mujeres, el 84% no usa ningún método, y el resto usa métodos tradicionales, que son menos efectivos que los métodos modernos.
  • La necesidad insatisfecha es mucho más alta en las adolescentes que entre el total de mujeres de 15 a 49 años que desea evitar el embarazo (60% versus 26%). Además, las adolescentes más jóvenes de 15 a 17 años tienen generalmente una necesidad insatisfecha más alta que las jóvenes de 18 y 19 años.
  • En África y Asia, más de dos tercios (68% y 69%, respectivamente) de las adolescentes sexualmente activas (casadas y solteras) que desean evitar el embarazo tienen una necesidad insatisfecha; en América Latina y el Caribe, la proporción es de 36%.
  • Las razones que las mujeres jóvenes indicaron para no usar anticonceptivos a pesar de no desear un embarazo, a menudo incluyen tener relaciones sexuales con poca frecuencia, no estar casadas, tener preocupaciones sobre efectos secundarios, creer que no pueden concebir porque están amamantando o aún no había reanudado su menstruación, así como la oposición (de la mujer o de su pareja) a la anticoncepción.

 

Costo de satisfacer las necesidades de anticonceptivos

  • En 2016, el costo anual estimado de proveer servicios de anticoncepción a los 15 millones de mujeres en edades de 15 a 19 años que actualmente usan anticonceptivos modernos es de 222 millones de dólares.
  • Los costos de los servicios incluyen el costo directo de los anticonceptivos, suministros relacionados y salarios de los trabajadores sanitarios, así como los costos indirectos de funciones gerenciales, construcción y mantenimiento de los centros de salud, actividades informativas y educativas, y otros tipos de apoyo a programas.
  • Si se mejoraran los servicios para los 15 millones de mujeres adolescentes que actualmente usan anticonceptivos, los costos aumentarían de 222 a 313 millones de dólares. Ejemplos de mejoras que beneficiarían a las adolescentes incluyen mejores servicios de consejería y seguimiento relativos al uso de anticonceptivos, consistencia en la disponibilidad de una gama de métodos modernos, y proveedores de servicios capacitados para trabajar con gente joven.
  • Si los 23 millones de mujeres adolescentes con necesidad insatisfecha utilizaran la misma mezcla de métodos modernos que las usuarias actuales y recibieran servicios mejorados, los costos totales por las usuarias actuales y las nuevas serían de 770 millones de dólares, un aumento de 548 millones de dólares por año.
  • Una gran porción del aumento en los costos (310 de los 548 millones de dólares) se destinaría a África subsahariana porque gran parte de la necesidad insatisfecha se concentra en esa región, y los sistemas de salud allí ubicados tienen grandes necesidades de fortalecimiento.
  • El costo promedio anual por usuaria  sería 21 dólares para las regiones en desarrollo en conjunto, y variaría desde 14 dólares en Asia a 21 dólares en América Latina y el Caribe, hasta 29 dólares en África. Dicho de otra manera, el costo per cápita en las regiones en desarrollo sería de 12 centavos de dólar.

Beneficios de satisfacer plenamente las necesidades de anticonceptivos

  • Un mayor uso de anticonceptivos modernos entre las adolescentes que no desean quedar embarazadas evitaría embarazos no planeados, salvaría vidas y mejoraría la salud.
  • Si todas las mujeres adolescentes que necesitan anticonceptivos modernos los usaran, el total de embarazos se reduciría de 21 a 15 millones. Los embarazos no planeados se reducirían en seis millones por año (59%), lo que resultaría en:

—2.1 millones de embarazos no planeados de menos, una reducción del 62%;

—3.2 millones de abortos inducidos de menos (una disminución del 57%), de los cuales 2.4 millones habrían sido inseguros, y 

—700,000 abortos espontáneos de embarazos no planeados de menos, una disminución del 60%.

  • Las muertes maternas —aquellas debidas a complicaciones del embarazo y el parto— en mujeres de 15 a 19 años disminuirían del nivel actual de 17,000 por año a 11,500. La mayoría de las muertes evitadas se registrarían en África (4,800), que es la región con la mortalidad materna más alta del mundo. 

Recomendaciones

  • Satisfacer las necesidades de anticoncepción de las mujeres adolescentes requiere trabajar en varios frentes: poner fin al matrimonio infantil, prevenir el abuso y la coerción sexuales, aumentar el nivel educativo de las niñas, empoderar a niñas y mujeres, así como proveer servicios anticonceptivos de alta calidad.
  • Impulsar la educación de las niñas aumenta su capacidad para tomar decisiones autónomas. Los estudios muestran que las adolescentes que asisten a la escuela tienen una menor probabilidad que aquellas que no lo hacen de tener relaciones sexuales, y una mayor probabilidad de usar anticonceptivos cuando las tienen.
  • Involucrar a los hombres jóvenes en los programas de salud sexual y reproductiva puede ayudar a propiciar actitudes de género más equitativas.
  • Las personas adolescentes necesitan tener acceso a información apropiada para su edad sobre salud sexual y reproductiva antes de iniciar su vida sexual activa. Deben establecerse políticas y programas para responder a las necesidades de este grupo de edad, incluida la provisión de educación integral en sexualidad. 
  • Los enfoques más efectivos para proporcionar servicios a la gente joven incluyen una combinación de capacitación del personal de salud; mejoras a los centros de salud dirigidas a recibir amigablemente a las personas adolescentes y proteger su privacidad; así como la difusión de información a través de escuelas, comunidades y medios de comunicación.
  • Los servicios anticonceptivos deben ser provistos de tal forma que protejan los derechos de las mujeres jóvenes a elegir los anticonceptivos de manera voluntaria, informada y confidencial.
  • Debe fortalecerse la consejería que se proporciona junto con los métodos anticonceptivos. Todas las mujeres jóvenes necesitan recibir información correcta acerca del riesgo de quedar embarazadas, opciones de métodos anticonceptivos e información sobre posibles efectos secundarios, así como apoyo para cambiar de método cuando así lo deseen.