Incidencia y tendencias

  • Se estima que, en el período 2010–2014, ocurrieron anualmente unos 6.5 millones de abortos inducidos en América Latina y el Caribe, un aumento respecto a los 4.4 millones ocurridos durante 1990–1994. 
  • La tasa anual de aborto, estimada en 44 procedimientos por 1,000 mujeres en edad reproductiva (15–44), tuvo un ligero aumento con respecto a los 40 por 1,000 del período 1990–1994.
  • La tasa regional de aborto es aproximadamente de 48 por 1,000 para las mujeres casadas y 29 por 1,000 para las mujeres solteras1.
  • Durante el período 2010–2014, las tasas de aborto variaron a lo largo de las subregiones desde 33 por 1,000 mujeres en América Central a 48 por 1,000 en América del Sur y hasta 59 por 1,000 en el Caribe. 
  • La proporción del total de embarazos en América Latina y el Caribe que terminan en aborto aumentó entre 1990–1994 y 2010–2014, de 23% a 32%1.

 

 

Situación legal del aborto

  • Más del 97% de las mujeres en edad reproductiva en América Latina y el Caribe viven en países con leyes de aborto restrictivas (es decir, países en las primeras cuatro categorías del Cuadro 2)2.
  • El aborto está totalmente prohibido sin excepciones en seis países. Otros nueve lo permiten casi exclusivamente para salvar la vida de la mujer, y solo unos pocos ofrecen excepciones limitadas en casos de violación (Brasil, Chile, México y Panamá) y anormalidad fetal grave (Chile, Panamá y casi la mitad de los estados de México).
  • Menos del 3% de las mujeres de la región viven en países en donde el aborto es legal en términos amplios; es decir, donde es permitido ya sea sin restricción en cuanto a razón o por razones socioeconómicas2.
 
 
 

Aborto inseguro y sus consecuencias

  • El aborto inducido es médicamente seguro cuando es llevado a cabo por personas capacitadas que usan métodos recomendados por la OMS, menos seguro cuando solamente uno de estos dos criterios se cumple, y nada seguro cuando ninguno de los criterios se cumple. Muchas mujeres recurren a procedimientos inseguros (es decir, menos seguros o nada seguros) que ponen en riesgo su bienestar.
  • En el período 2010–2014, cerca de uno de cuatro abortos en América Latina y el Caribe fue seguro. La mayoría (60%) de los procedimientos se ubican en la categoría de menos seguros.
  • Anualmente, cerca de 760,000 mujeres en la región reciben tratamiento por complicaciones de abortos inseguros3.
  • En 2014, al menos 10% del total de muertes maternas (o 900 muertes) en América Latina y el Caribe se debieron a abortos inseguros4.
  • Las complicaciones más comunes del aborto inseguro son el aborto incompleto, la pérdida excesiva de sangre y la infección.
  • Las mujeres que viven en condiciones de pobreza y en áreas rurales tienen mayor probabilidad de experimentar abortos inseguros y graves complicaciones derivadas de ellos.
  • Con frecuencia, los servicios de atención postaborto en la región son de mala calidad. Las deficiencias más comunes incluyen retrasos en el tratamiento, uso de intervenciones inapropiadas, acceso inadecuado y actitudes prejuiciosas por parte del personal en clínicas y hospitales. Estos factores probablemente disuaden a algunas mujeres de obtener el tratamiento que necesitan.
  • El uso de misoprostol para inducir abortos se está volviendo más común en toda la región y parece haber aumentado la seguridad de los procedimientos clandestinos.
  • De 2005 a 2012, la tasa de tratamiento por complicaciones de abortos inseguros disminuyó en un tercio, de 7.7 a 5.3 casos por 1,000 mujeres en edad reproductiva. Es probable que esto represente una disminución real en las complicaciones que requieren atención médica.

Embarazo no planeado y necesidad insatisfecha

  • Se estima que, en 2017, más de 24 millones de mujeres en edad reproductiva en América Latina y el Caribe tienen una necesidad insatisfecha de anticoncepción moderna; es decir, desean evitar un embarazo pero no practican la anticoncepción o están usando métodos tradicionales, los cuales son menos efectivos que los métodos modernos5.
  • La mayoría de las mujeres que recurren al aborto lo hacen porque quedan embarazadas sin la intención de hacerlo en ese momento. Durante el período 2010–2014, la región de América Latina y el Caribe tuvo la tasa de embarazos no planeados más alta de cualquier región en el mundo: 96 por 1,000 mujeres en edades de 15–44. En la subregión del Caribe, la tasa fue de 116 embarazos no planeados por 1,000 mujeres.
  • Se estima que cada año ocurren 14 millones de embarazos no planeados en América Latina y el Caribe; de estos, cerca de la mitad (46%) terminan en aborto.

Recomendaciones

  • Deben implementarse programas y políticas que mejoren los conocimientos, el acceso y el uso de métodos anticonceptivos de hombres y mujeres con el fin de reducir el número de embarazos no planeados, así como los abortos o nacimientos no planeados que generalmente ocurren como consecuencia. 
  • Para reducir el número de complicaciones y muertes derivadas del aborto inseguro, la provisión y la calidad de la atención postaborto deben ser mejoradas y expandidas. 
  • Se deben ampliar las causales para el aborto legal y mejorar el acceso a servicios de aborto seguro para reducir el número de procedimientos clandestinos así como las consecuencias negativas que usualmente resultan de ellos.
  • Se debe priorizar el acceso a la planificación familiar y la atención postaborto para mujeres que viven en condiciones de pobreza y en áreas rurales, quienes experimentan tasas desproporcionadamente altas de complicaciones y muertes derivadas del aborto inseguro.